Los relatos en este blog se publican con cuentagotas, pero uno de vez en cuando no hace daño a nadie. Si queréis leer más y mejores relatos, visitad a Hernán y El Taller (donde humildemente participo).
-Oye, que te llamo un día de estos.
-Sí, sí, tenemos que quedar más a menudo.
Siempre la misma frase, siempre la misma mentira complaciente. Da igual que los dos sepamos que pasarán meses antes de volver a vernos, durante esos minutos de despedida intentamos creernos la mentira una vez más. Un abrazo, da recuerdos, que sí, que nos vemos.
Nos volveremos a ver al cabo de los meses, qué tal te va todo, sigues con la chica aquella, te veo como siempre. Nos preguntaremos por la familia como si fuéramos vecinos, empezaremos a hablar de algo sin importancia y acabaremos como siempre recordando aquellas fiestas, aquellas risas, aquellos tiempos. Aquellos días en los que eras mi mejor amigo.